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Hemos de adaptar nuestra manera de vivir y nuestras prácticas de consumir según como lo preconiza el ¡desarrollo sostenible! FLAM D’ART sigue fiel a estos principios de desarrollo sostenible. Pero ¿Qué entendemos por desarrollo sostenible? Es un desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.
Ante catástrofes ecológicas, sanitarias, industriales tales como las que estamos viviendo siempre más, el desarrollo sostenible plantea la posibilidad de mejorar todos nuestros comportamientos y modos de actuar en la sociedad. Pues todos nosotros tenemos que aprender a ahorrar energía y compartir de manera justa los recursos del medio ambiente, así como tenemos que tener en cuenta las facultades limitadas de la Tierra para amortiguar nuestros residuos y nuestras contaminaciones. Podemos lograr confort sin desperdiciar energía. Las familias francesas consumen el 47 % de la energía producida para sus necesidades domésticas. Cambiando el comportamiento o modificando la manera de investir, cada uno tiene un real margen de maniobra para reducir su consumo de energía: algunas costumbres que van cambiando y gastos que van acertándose ofrecerán mayor eficacia energética para su casa sin perjuicio para su confort, y con unas facturas reducidas. Origen: CEREN, “Les chiffres clés du bâtiment”, Édition 2006, ADEME. - El combustible
El rendimiento de su aparato de calefacción mucho depende de las calidades y características del combustible empleado. Haya o Pino, leña seca o fresca, todo influye decisivamente en el rendimiento de su calefactora o la formación de hollín de su estufa. Las especies de maderas se clasifican en dos grandes familias, según la densidad: • las especies hojosas duras (roble, haya, fresno, castaño, carpe, nogal, frutales, etc.); • las especies resinosas y las hojosas tiernas (picea, pino, abeto, alerce, álamo, sauce, etc.). Las especies hojosas duras son las más apreciadas como combustible doméstico, salvo el castaño ya que estalla al quemar. Las especies hojosas tiernas y las resinosas queman excesivamente rápido. Si se almacenan mal, se deterioran rápidamente. Sin embargo, las especies resinosas se pueden apreciar porque producen rápidamente altas temperaturas. La combustión de madera húmeda no se aconseja: • por respeto al medio ambiente: la combustión de una madera « fresca » suelta en el aire muchos elementos contaminantes; • por motivos económicos: una madera húmeda tiene un poder calorífico dividido por dos comparándolo con él de una madera seca; • por motivos prácticos: los aparatos de hoy en día no están previstos para quemar madera fresca y no darán su mejor servicio para el que han sido concebidos. Su aparato se ensuciará con más rapidez y se deteriorará. Cuidado ¡peligro! La combustión de madera de calidad escasa libera muchos contaminantes. Siempre es el caso con maderas de recuperación o tratadas (restos de construcción, envases, residuos de muebles, derribos, etc.) porque casi siempre llevan productos tóxicos y/o corrosivos: tratamientos químicos, barnices, pintura... - ¿Qué consejos para elegir una estufa de leña?
¿Qué potencia calorífica? Aquí le explicamos la teoría, sabiendo que hay que considerar el tipo de vivienda, la calidad del aislamiento, y las alturas de las habitaciones! Se necesitan: – 8 kw para 200 m3; – 9 kw para 350 m3; – 10 kw para 420 m3; – 16 kw para 600 m3. Por ejemplo: 2,70 m x 80 m2 = + o - 220 m3 con potencia = 9 kw a 1000 m. Se suele decir que es mejor elegir una estufa un poco más potente, pero no siempre es la verdad. Por primero, llevándola a su máximo, la temperatura en la casa será demasiado elevada. Después, haciendo funcionar su estufa con poca leña, el proceso de combustión de la madera en la cámara de combustión de su estufa no calentará suficientemente y no llegará a quemar todos los humos producidos, que ensuciarán el cristal. Además, hay que tener en cuenta los rendimientos (de los cuales dependen las ayudas financieras en Francia). Ese rendimiento ha de ser > al 70% lo que quiere decir que la combustión vale para más del 70%, la materia que no ha sido quemada corresponde a las cenizas y las partículas contenidas en los humos. Ahora si que la elección de una estufa de cerámica FLAM D’ART tiene sentido. Adaptando la potencia calorífica, se utiliza el hogar de manera óptima y la cerámica conserva el calor durante mucho tiempo. La inercia de la estufa de cerámica capta ese calor que se distribuye uniformemente y radiante por la vivienda durante horas. Una o dos cargadas de leña al día son suficientes con una estufa de cerámica de potencia calorífica adaptada y utilizando una madera de calidad (ver párrafo precedente). Elegir FLAM D’ART, es más respeto para el medio ambiente y menos consumo para ahorrar. |